Bayern München

Bayern München 2:1 Real Madrid. Bávaros soberbios

El triunfo más celebrado en Múnich desde algún tiempo. Tras la decepcionante actuación ante Borussia Dortmund, la cual liquidó las aspiraciones por la Bundesliga, el FC Bayern München se ha concentrado de lleno a un partido ante Real Madrid, que debía tranquilizar, y así fue.

El ambiente antes del juego era una mezcla de incertidumbre y esperanza. No se sabía si Bayern sería capaz de ser nuevamente la Bestia Negra del Real Madrid, pero sí que se añoraba que así fuera. No es casualidad, entonces, que el rugir de las 66.000 personas en el Allianz Arena fuera memorable. Tampoco, que el partido dejaría un excelente sabor en la boca.

Con el pitazo inicial, comenzó el reto de Bayern München, cuyo estadio será la sede de la final de la Champions League esta temporada, de dejarle otra marca a los merengues. El inicio del juego, sin ser vertiginoso, demostró que los bávaros venían dispuestos a defender su casa. Por su parte, los dirigidos por Mourinho también dijeron presente. El intercambio entre ambos equipos durante los minutos iniciales fue claro. Real Madrid eventualmente se hizo con el balón, pero no con los goles. Bayern, cediendo la posesión, no hizo lo mismo con los espacios, e intentaba dar contragolpes cada vez que los españoles se acercaban mucho a los tres cuartos de cancha.

No hubo que esperar ni 20 minutos para que cayera el primer tanto. Franck Ribéry, con un zapatazo al que Casillas no pudo sino intentar detener, puso adelante a los locales. Alemania entera saltó de su asiento y celebró.  El momento ahora favorecía a los locales, quienes buscaron el segundo hasta sonar el silbato de mediotiempo. Eso sí, antes que ello ocurriera, la tarjeta amarilla comenzó a rondar el campo de juego. Poco a poco, se volvió tenso el ambiente del campo, a medida que las faltas llegaban y las quejas de Ribéry particularmente, comenzaban a irritar al fondo madridista.

El lado izquierdo del campo, en el que David Alaba y Franck Ribéry se combinaron a lo largo del primero tiempo, fue el punto neurálgico de las subidas y bajadas de ambos equipos. Arbeloa, quien en este encuentro fue puesto en lugar de Sergio Ramos -quien fue ubicado como central-, tuvo trabajo, pero supo hacerlo bien. Por allí, también, subía el Real Madrid, a lo que Alaba junto con Badstuber o Boateng, dependiendo del momento, pudieron responder. Mario Gómez rondaba el área.

El segundo tiempo fue de mas descontrol. Movimientos de parte de ambos técnicos hicieron del plan de la primera mitad, bastante pulcro de parte de ambos, algo obsoleto. Cristiano Ronaldo aparecía por la banda de Alaba ahora, al igual que Ribéry rondaba de una lado a otros, dándole espacios a un Arjen Robben urgido de ellos; los contactos que tuvo con el balón en la primera mitad fueron escasos. Junto al galo, Toni Kroos servía de arrastre de marcas y garante de pases.

El desconcierto estratégico le rindió frutos al Madrid, quien ante una inerte defensa del Bayern, pudo igualar el marcador recién comenzado la parte de complemento. Poco a poco, Philipp Lahm y Robben comenzaron a entrar en calor, dándole alternativas al centro del campo, el cual ahora no debía mirar obligatoriamente a la izquierda para ver fluir el ataque. Thomas Müller entró por un Bastian Schweinsteiger, que si bien supo hacerle frente a la creación del Madrid, no logró entrar en ritmo, generando una carencia de interlaces entre el fondo y la delantera. Con la urgencia, poco a poco incrementaba la cantidad de veces que el comentarista decía “Gómez”.

Peligro hubo, pero de una manera diferente a la del primer tiempo. Si en la primera mitad prevaleció la coherencia y el sano juicio al momento de subir, en la segunda se le dio prioridad al llegar con el balón al área rival. Seguían habiendo jugadas elaboradas, pero la tónica era otra. Era una que eventualmente llevaría a varias carambolas en la zona de castigo del Real Madrid, a las cuales los visitantes supieron responder. Ya las oportunidades de Gómez eran habituales.

En la raya final del partido, cuando algunos pesimistas hablaban de lo difícil que sería la vista al Santiago Bernabéu, el Torero, tras una soberbia corrida de Lahm -en la que dejó regado a Coentrao, quedando absolutamente libre para centrar con comodidad a media altura-, sacó la cabeza y marcó su doceavo tanto en la Champions League 2011/2012. Su contundencia no pasa desapercibida, ya que el técnico de la selección nacional alemana, Joachim Löw, así como el director deportivo de la DFB, Oliver Bierhoff, estaban presentes en el encuentro.

Nuevamente, y por segunda vez en tres temporadas, Bayern München tiene un pie en la final de la Champions League. Falta el juego de vuelta, el cual promete ser a muerte. Si de por sí el encuentro de esta noche propició un nada sano número de amarillas para el Real Madrid, además de muy reprochables actitudes de algunos defensores, Bernabéu será sede de la batalla campal entre los protagonistas de un derby que se niega a morir. El tiempo pasa, pero las rivalidades perduran.

1 comentario

1 comentario

  1. Gorkathletic

    18/04/2012 at 16:37

    buen partido del Bayern sin ser su mejor, pero fue suficiente, ademas creo sinceramente que debio ganar al menos de 2, ya que el madrid apenas llego al area, y su gol lo veo en parte un semierror de Neuer, que se tira demasiado pronto y le deja a Özil facil el gol.
    Habra que esperar y no ser demasiado optimistas, aun le queda al Bayern para llegar a la final

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