Portugal, sin nada que perder

08/06/2012 17:591 comentarioVistas: 49

Sin que su nombre recuerde al de un gigante futbolístico, Portugal ha logrado en la última década colarse entre la élite del fútbol internacional. Es una de las cinco selecciones europeas que no ha faltado a Eurocopa o Mundial desde el año 2000, y en ese lapso ha logrado llegar a tres semifinales, y sólo en una ocasión (Corea-Japón 2002) quedó eliminada en primera ronda.

Por José de Bastos

Aun así, el portugués común sigue desconfiando de su selección. El miedo al error garrafal, cuando menos se espera, es una sombra permanente que no se borra, sobre todo porque la propia selección insiste en renovarlo. Sin ir demasiado lejos, en la Euro 2004, jugada en casa, Portugal superó a España, Inglaterra y Holanda pero cayó en el debut y en la final ante Grecia.

Curiosamente, ahora es ese detalle el que da esperanzas a los seguidores de la selección lusa: enfrentar en el grupo a las favoritas Alemania y Holanda, y a la poderosa Dinamarca, vencedora en el grupo de eliminatorias de Portugal, hace creer que la Euro 2012 puede pasar a la leyenda, y que en cualquier caso, no hay nada qué perder.

Pero, más allá de las ilusiones y los datos coincidentes, en la cancha el equipo de Paulo Bento luce más cercano a uno de ‘clase media’, con calidad y algunas estrellas, que a los mágicos onces que lideró Figo a mediados de la década pasada.

La sólida defensa que llevó a Portugal al Mundial de Sudáfrica (recibió seis goles en catorce partidos entre eliminatoria y fase final) se ha diluido. La suplencia de Carvalho en el Madrid y sus diferencias con el seleccionador, dejaron a Pepe en plan protagónico, junto a un Bruno Alves que nunca se consolidó como se esperaba. Joao Patricio es un lateral con calidad pero no alcanza el nivel de Bosingwa (también en disputas con Paulo Bento), y las dudas defensivas de Coentrao completan una línea que en su último amistoso ante Turquía mostró su peor cara.

El mediocampo es la zona más fuente. Una línea de tres volantes inicialmente defensivos pero con mucha calidad en la creación y llegada a gol, se une a dos extremos que son parte del más alto nivel del fútbol mundial. Meireles, Moutinho y Veloso son casi fijos en esa primera línea, con Nani y Ronaldo abiertos por las bandas.

En ellos, y en la pelota parada, descansan las opciones de gol de una Portugal cuya principal deficiencia es ya legendaria: la ausencia de delanteros centros confiables, que respondan en las instancias decisivas.

Hoy por hoy tal responsabilidad cae en Hugo Almeida, conocido ‘9’ en el fútbol alemán, donde tuvo algunas temporadas resaltantes en el Werder Bremen, y que desde 2011 juega en el fútbol turco. Su opción de recambio es Helder Postiga, un delantero más versátil pero que lleva una década sin superar la decena de goles en una temporada de primera división.

Esa sequía goleadora deja la dependencia de las anotaciones portuguesas en Cristiano Ronaldo, lo cual no es de extrañar con sus 45 goles en la pasada campana con el Madrid, quien ha recibido críticas por su nivel inferior en la selección, aunque en la pasada eliminatoria se erigió como líder en los instantes más complicados de su equipo nacional.

Sin ningún volante claro de creación y pocos recambios en ataque, Portugal afronta un duro compromiso, con la esperanza de superar a Dinamarca y conseguir en las debilidades defensivas de Holanda su boleto a la segunda ronda. Ya en la Euro de 2000, los lusos se encontraron en el grupo más complicado y supieron dar la sorpresa con contundentes triunfos ante Inglaterra, Rumania y la propia Alemania.

Si bien hoy tal sorpresa es difícil de esperar, la selección que dirige Paulo Bento no será un fácil rival, y un buen funcionamiento de su once inicial los podría llevar lejos en una competición en la que nunca han sido eliminados en la fase de grupos.

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