Brasil 2014

El renacimiento de Sami Khedira

El gol de Sami Khedira en la semifinal del Mundial de Brasil 2014 tuvo muchas dimensiones. Quinto tanto en 29 minutos, el baño (que no acabaría allí) futbolístico más impresionante de todo el torneo, y de los últimos años, teniendo en cuenta quienes eran los protagonistas. Para el jugador de 27 años en aquel entonces, a cuestas de una tambaleante titularidad en el Real Madrid, significó la restauración de la reputación perdida en el camino blanco, no sólo por el gol, sino por el importante Mundial que completaba, en papel decisivo para los teutones.

De hecho, ese fue su mejor partido. Asistencia, gol y proyección ofensiva. Todo el paquete que hace días había perdido en el frenético día a día del club merengue, más para un jugador característico por su tendencia al silencio, dentro y fuera de la cancha, donde a priori su trabajo cae en plano secundario, pero realmente su obediencia táctica es fundamental para el juego.

En el pasado estaba su participación indiscutible, o por lo menos en su club, ya que en Alemania Löw siempre confió y esperó por y de él.

Formado en el Stuttgart desde los 8 años, debutó con el primer equipo en el mejor momento. Tras 15 años de sequía, los suevos conseguirían su quinto título liguero (2006/2007), colaborando para el equipo, incluso con el gol del campeonato ante el Energie Cottbus. Su premio fue el liderazgo, asumido en la capitanía de la Alemania sub20, la exhibición europea del campeón y un puesto irrefutable en la selección nacional pocos años más tarde. Khedira era una promesa.

Su destacada actuación en el Mundial de 2010 donde fue pareja de Schweinsteiger en sustitución del lesionado Ballack y el tercer puesto alemán, fijarían en él los ojos del fútbol europeo. En efecto, Real Madrid lo incluiría en su plantilla a partir de 2010/2011 y viviría tres dulces años entre la confianza del técnico, madurez profesional y la explosión de su faceta más ofensiva.

En su primera campaña acumuló 35 partidos, en 2011/2012, 28 encuentros y 3 menos en la 2012/2013. A partir de 2013/2014, su relevancia quedaría entredicha con sólo 13 apariciones hasta  los 4 duelos de su última campaña merengue (2014/2015).  Bajón impulsado, en primer lugar, por una serie de lesiones, que todavía padece, en especial la doble rotura de ligamentos que condujo a seis meses de baja en noviembre de 2013.

Infravalorado y sobrevalorado son dos términos muy relacionados a Sami Khedira en una disputa interminable por un sector interesado en catalogar al jugador y meterlo en el selecto grupo de los ‘Top’ o de los rechazados. El desprestigio a su carrera no tiene un punto de partida claro; pero es una realidad que en el proyecto de Ancelotti nunca pudo consolidarse, que las lesiones lo frenaron cada  vez más y que en el club merengue se valora más la ofensiva y a los jugadores de este estilo; para Khedira, función limitada con los madrileños por el planteamiento del juego, en contraparte con la selección alemana.

No es la estrella. Ni pretende serlo. Incluso desaparece cuando se  evalúa lo individual frente al trabajo colectivo por una arraigada sumisión táctica, lleno de despliegue físico, anticipación, ruptura de espacios, recuperación de balones, proyección y recorrido, liderazgo, potencia en los disparos, transiciones, presión; todo esto sin brillantez técnica pero imprescindible en las alineaciones germanas porque su trabajo permite liberar jugadores, adelantar líneas  y construir pases. Es decir, él es el tras bastidores para la puesta en escena de otros; el trabajo duro para los que sí juegan bonito.

De un técnico tan exigente como Mourinho se oyó decir, “no conozco a nadie mejor que Khedira en su posición” (2012), y Joachim Löw, con quien mantiene una relación de confianza en el plano futbolístico, por el proyecto táctico, lo mima con especial aprobación:

“Su personalidad y experiencia  son especiales para el equipo. Presiona de manera inteligente y tiene llegada. Nos da fuerza en los partidos importantes por su presencia física y vertical cuando encara el campo contrario. Aporta soluciones ofensivas, proyecta ofensivamente al equipo y defiende con personalidad”.

Löw continúa apostando por él en las eliminatorias hacia la Eurocopa, a la que ha renunciado en una serie de juegos por lesiones.

De a poco, Sami agrada a la afición bianconera. www.juventus.com

De a poco, Sami agrada a la afición bianconera. www.juventus.com

Luego de ese decisivo partido contra Brasil, y una deprimente temporada posterior, decidió emigrar a Italia , al club que se quedó sólo a un paso de la Champions del año. Juventus acogió al alemán, que en principio aterrizó con baja de dos meses, y ahora junto a Pogba y Hernanes conducen el mediocampo de la Vecchia Signora.

“Los cambios que he hecho en el verano valen la pena”, dijo Sami recientemente en una entrevista, recuperando la confianza y la forma física para enfrentar y rendir los 90 minutos.

“Hay muchas cosas hermosas en la vida, pero sin duda, mi gran amor es el fútbol”.

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