1.Bundesliga

Bayern Múnich, sinónimo de campeón

Bayern Múnich

Desde la temporada 2012-2013 sólo ha habido un campeón en Alemania: el Bayern Múnich.

A nivel nacional, tanto la última temporada del triple coronado Jupp Heynckes como el ciclo completo de Josep Guardiola fueron un rotundo éxito. En ningún momento a lo largo de las últimas cuatro campañas el cetro del Bayern estuvo en peligro, lo que incluso ha puesto en tela de juicio la competitividad de la liga y en ocasiones un sector de fanáticos ha perdido el interés en seguir la competencia.

La razón es muy sencilla. Aquel equipo que esté dispuesto a invertir dinero en su institución será aquel equipo que tendrá resultados, y en Alemania sólo el Bayern tienen la capacidad financiera suficiente para afrontar cada temporada con la holgura necesaria como para comprar a las estrellas consagradas, tanto de la liga como del extranjero, y poder formar un grupo que dentro de las fronteras alemanas sea imbatible.

Se puede comparar las grandes ligas europeas en ese mismo periodo y se puede ver un comportamiento similar. En España, con el permiso del Atlético de Madrid, hemos visto como Barcelona ha dejado atrás su política de “Cantera vs Cartera” y ha dominado la liga a placer; en Italia y Francia, Juventus y PSG han roto el mercado y no han tenido rivales, en Inglaterra el triunvirato Manchester United, Manchester City y Chelsea tienen dominio completo de los títulos luego que las fuertes inversiones extranjeras se hicieran cargo.

Todo esto claro, si sacamos de la ecuación el cuento de hadas que fue la temporada pasada del Leicester. Una de esas historias que muy poco se repiten, a pesar que tenemos este año al RB Leipzig tratando de emular la proeza.

Volviendo a Alemania, hemos visto como aquellos equipos que no son tan fuertes económicamente deben abrirle la puerta de salida a sus grandes estrellas. Al final del día, un jugador siempre querrá tener la oportunidad de estar en un equipo ganador y un equipo siempre querrá tener liquidez en el banco para poder seguir adelante con sus proyectos.

Esto da como consecuencia que un club que quiera luchar por estar en la élite y no tenga el músculo para aguantarlo se le dificulte planificar a mediano y largo plazo. Un ejemplo sencillo puede ser el caso de Kevin de Bruyne, quien se subió el Wolfsburg de la 2014/2015 a los hombros y logró llevarlos al subcampeonato de liga y al campeonato de DFB-Pokal. La siguiente temporada el Manchester City hizo una oferta escandalosa de 70 millones de euros y termino llevándose al jugador belga. Sobre esa operación, Klaus Allofs dijo que el City ofreció un salario “asombroso” a De Bruyne, imposible de rechazar.

En la 2012-2013 Borussia Dortmund tenía un grupo compacto, que venía de ganar dos campeonatos consecutivos y que estaba maravillando a Europa con su camino en la Champions League. Lo que ocurrió ya todos los conocen: Bayern pagó 36 millones de euros por Mario Götze, la máxima estrella de los aurinegros. En un grupo que ya estaba cohesionado, conseguir un sustituto (y del mismo nivel) es complicado. Llevó un par de temporadas para que Henrikh Mkhitaryan asumiera ese rol y cuando lo logro hacer, al punto de ser electo el mejor jugador de la Bundesliga, apareció el Manchester United y sus 42 millones de euros para llevarse al armenio. A empezar de nuevo.

Estas situaciones las vemos año a año en todos los equipos de Bundesliga. Del Bayer Leverkusen hemos visto como han salido Emre Can, Heung Ming Son y Gonzalo Castro, del Schalke con los casos de Manuel Neuer, Julian Draxler, o Leroy Sane, del Wolfsburg el ya mencionado Kevin de Bruyne, Ivan Perisic, y el siempre polémico Julian Draxler.

Esta temporada vimos como el Borussia Dortmund asumió el compromiso e invirtió más de 100 millones de euros en fichajes. Esto, junto a un incremento de más de 30% en el pago de nómina indica que en las oficinas se entendió cuál es el camino que hay que tomar para competir y lo hacen en la medida en que pueden.

Evidentemente todo equipo quisiera poder invertir lo suficiente para poder ganar. Y dependiendo de qué tan estable sean las finanzas de otros clubes, este debería ser el camino a seguir en caso de querer competir. Hay otras instituciones que se sienten cómodos formando y vendiendo jugadores y si ese negocio les ha funcionado, es un modelo que debe ser respetado.

Afortunadamente, hay siempre un oasis en el desierto. Así ha sido la actual temporada. Del primero al sexto hay equipos que han demostrado que pueden enchufarse tanto por la batalla al título como con la pelea por puestos europeos. ¿Por qué ha pasado esto? Todos los rivales del Bayern Múnich han rendido al 100%.

Tenemos la sensación de la temporada con el RB Leipzig. A primera vista, un recién ascendido que ha sido capaz de ser líder del campeonato por delante del Bayern. Sin embargo, cuando uno ve a detalle el trabajo de Willi Orban, Naby Keita, Emil Forsberg y Timo Werner bajo la tutela de un increíble Ralph Hasenhuttl, comprende que no son segundos (tras perder vs Bayern) de causalidad.

Bayern Múnich

Timo Werner (izq.) y Emil Forsberg (der.) están siendo dos de las piezas claves de este RB Leipzig. Entre ambos, suman 14 goles y 13 asistencias en la presente Bundesliga. Foto: Thomas Kienzle/AFP/Getty Images.

Tenemos el Hertha Berlín, un equipo ya experto en la 1.Bundesliga, no así en la gestión de su situación actual. Tenemos a un Niko Kovac al frente de un espectacular Eintrach Frankfurt que ya olvidó cómo la temporada pasada a duras penas logró salvar la categoría luego de ganar el play-off ante el Nürnberg.

Vemos sangre joven en los banquillos como es el caso de Julian Nagglesmann, cuyo Hoffenheim tiene encantado al mundo del fútbol -siendo junto al Real Madrid el único equipo invicto en la actual temporada europea- y tenemos al Borussia Dortmund, que a pesar de estar mucho más atrás de lo que se esperaba, tendrán de vuelta a todas sus piezas en enero para poder recuperar el espacio perdido.

Con la segunda mitad de la temporada por delante y la ventana de transferencias de invierno por abrirse, veremos quién puede salir mejor parado de esta danza de millones. Mantener la planificación es muy importante de cara al final de temporada y ojalá los entrenadores no tengan que hacer maniobras si algún equipo da un golpe de mesa sobre su nómina. Queremos seguir disfrutando de alta competitividad y emoción y ver si alguien es capaz de quitarle el cetro al Bayern, tarea, de momento, muy difícil de conseguir.

Imagen de portada: Matthias Hangst/Bongarts/Getty Images.

1 comentario

1 comentario

  1. Juleo

    06/01/2017 at 6:16

    El asunto es que Bayern no gana la champions. Y ese es el objetivo de este club

Responder

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Popular en Mi Bundesliga

Subir