Bayern München

El camino de FC Bayern München a un nuevo doblete

A pesar de una temporada con altibajos, el Bayern Munich ha cerrado el curso 2018-19 por todo lo alto luego de conseguir la Bundesliga por 7º vez consecutiva y la Pokal, logrando su 5º doblete local en 10 años. Repasamos el primer año del Rekordmeister bajo la batuta de Niko Kovac.

Bundesliga

El Bayern parecía que podría competir con el título después de iniciar la temporada con cuatro victorias sucesivas. Pero a partir de las celebraciones del Oktoberfest, el presente bávaro tuvo poco de festivo. Los hombres de Kovac fueron frenados en casa por Augsburgo antes de sufrir dos derrotas consecutivas ante Hertha Berlin y Borussia Mönchengladbach. Las victorias sobre Mainz y Wolfsburg fueron una ilusión, ya que los campeones defensores tenían ocho puntos de diferencia detrás del Dortmund luego de un empate 1:1 con Friburgo, una derrota 3:2 en Der Klassiker ante BVB y otro empate 3:3 en casa ante Fortuna Düsseldorf.

Las alarmas sonaron en Munich y, a pesar de la infinidad de rumores que sonaban por aquellos días, no hubo ningún movimiento brusco. El Bayern recobró la memoria y logró siete encuentros ganados de forma sucesiva, incluyendo complicados choques con Eintracht Frankfurt y RB Leipzig. Una derrota por 3:1 en casa del Bayer Leverkusen fue un recordatorio oportuno de que aún quedaba trabajo por hacer: A partir de allí, nueve de sus siguientes diez partidos terminaron en victorias, logrando 35 goles en el camino, que convirtió una distancia insuperable del Dortmund en una ventaja bávara de un punto en la Jornada 31.

Claro que el punto de quiebre de la temporada fue el Clásico ante Dortmund, de la fecha 28, en el Allianz Arena. La paliza de 5:0, con cuatro goles en el primer tiempo, cambió de forma psicológica la carrera por el título. El Bayern dependía de nuevo de sí mismo, con un punto a favor y 14 goles más que BVB, con solo seis partidos por jugar. Para los aurinegros, no habría vuelta atrás. Ni los tropiezos ante Nürnberg y Leipzig bastaron para frenar el titulo local Nº 28, sellado con un 5:1 ante Frankfurt en lo que fue la primera vez que el club conseguía la Bundesliga como local desde su salida del Estadio Olímpico en 2005.

Cuerpo técnico y el plantel entero de FC Bayern München festejan el séptimo campeonato consecutivo del club. Foto: Getty Images.

DFB Pokal

En la Copa, el Bayern tampoco tuvo un camino de rosas. De hecho, el camino hasta el partido definitivo en Berlín fueron todas victorias apretadas. En el primer partido oficial de la temporada, necesitó 81 minutos para marcarle al modesto Drochtersen/Assel de la Regionalliga Nord. En casa del humilde SV Rödinghausen, también de Regionalliga West, mereció irse con una ventaja más amplia en el marcador. Pero tan solo fue una victoria por 1:2.

Su primera visita al Olympiastadion no fue en la final, sino en octavos. El Hertha le combatió al conjunto bávaro de igual a igual y hasta comenzó ganando desde el vestuario, con un tempranero gol a los tres minutos. Pero dos jugadores letales como Serge Gnabry y Kingsley Coman remontaron el marcador a su favor. Eso sí, el encuentro necesitó de un tiempo extra tras el 2:2 en los 90. FC Bayern no pudo relajarse, ni siquiera recibiendo en casa a la revelación del torneo: El sorprendente 1. FC Heidenheim. El Allianz Arena fue testigo de un histórico partido en el que el club de 2. Bundesliga llegó a irse al descanso con el marcador a su favor. La entrada de Lewandowski en el segundo tiempo modificó las cosas, aunque se debió sufrir otra vez para avanzar de ronda. 5:4 tras el tiempo reglamentario.

Al Bayern se le complicó durante todo el torneo mantener su arco en cero. Contra Werder Bremen en semifinales, vencía cómodamente por 0:2; pero un minuto furioso de los verdiblancos igualaron las acciones, antes que otro penal de Lewandowski definiera la historia. Los dirigidos por Kovac volvían a alcanzar la final de Berlín, enfrentando al RB Leipzig de Ralf Rangnick. Ya en el partido decisivo, y tras haber conseguido la Bundesliga una semana antes, el equipo no pasó sobresaltos y fue certero frente al arco de Gulacsi (0:3). Lewandowski se coronó como goleador con siete goles y el Bayern consiguió su 19º Pokal.

Piezas Fundamentales

A lo largo de esta nota, hay un nombre que se repite hasta el hartazgo: Robert Lewandowski. Aún después de nueve años en el fútbol alemán, donde en todos ha jugado al menos 30 partidos, sigue siendo clave. Un cuarto Torjägerkanone también se ha asegurado después de una excepcional segunda ronda en el que se convirtió en el máximo goleador extranjero de la Bundesliga. Pasó el hito de los 200 goles, solo el cuarto hombre en hacerlo en Alemania, con su tanto en el 5-0 del Klassiker contra su ex club, Borussia Dortmund, en la jornada 28. «La forma en que trabajó Lewy fue increíble», dijo su compañero Thomas Müller tras ese partido.

Lewy tampoco tiene mucho que envidiarle a su camarada. «Con Thomas a mi lado es más fácil», dijo el polaco. «Me ayuda mucho. Nos complementamos muy bien y creamos más oportunidades». Müller no fue titular durante la primera mitad de la temporada, pero lo hizo entre las jornadas 24 y 32, provocando dos goles y cuatro asistencias. Bayern ganó siete de esos nueve partidos, solo perdiendo puntos con Freiburg y Nürnberg, los dos juegos que el media punta comenzó en la banca.

También mencionado en esta nota, no se puede dejar fuera a Serge Gnabry. En su tercera temporada con su tercer equipo (luego de su paso por Bremen y Hoffenheim), también llegó a los 10 goles de forma consecutiva. El hecho de haber repetido la cifra tres veces denota que no solo ha mantenido su nivel, sino que ha mejorado notablemente su calidad desde que se puso la icónica camiseta roja el verano pasado. «He jugado mucho», dijo recientemente. «Tal vez más de lo que la gente esperaba». El presidente del Bayern, Uli Hoeness, lo calificó como «la mayor sorpresa» de la temporada. Y no es para menos: Un tanto cada dos partidos, siendo el segundo máximo anotador del club en la temporada.

Fuera del ámbito goleador, imposible no hablar de Joshua Kimmich. «Es el futuro del Bayern y uno de los mejores del mundo», declaró alguna vez la leyenda del FC Barcelona, Xavi Hernández. Lo cierto es que Kimmich ha dejado de ser futuro para convertirse en presente. Muy presente. Al punto tal de ser el único jugador del club en disputar los 34 partidos de la Bundesliga. También, el hecho de superar a Jadon Sancho y Julian Brandt, dos de los centrocampistas más brillantes de la liga, en la tabla de asistencias (13) dice mucho sobre el lateral derecho del Bayern.

¿Y Robbery? Hay que mencionar por última vez al dúo de extremos más prolífico en la historia de Bundesliga: 10 temporadas, ocho títulos y 99 goles para el holandés; 12 temporadas del francés con nueve títulos y 86 goles. Por supuesto, éste no ha sido de sus mejores años. Los problemas musculares (sobre todo, los de Robben) los han apartado gran parte de la campaña, pero el cierre ha sido a toda orquesta: Ambos anotaron en la goleada 5:1, que sentenció la Bundesliga y fueron parte de la celebración de la Pokal en Berlín. Ribery, en lo personal, fue clave de varios momentos de esta temporada de la Bundesliga: Marcó ante Frankfurt y Leipzig en la primera ronda, dio tres asistencias en el 6:0 sobre Wolfsburg, liquidó el 3:1 sobre Hannover 96 en las últimas fechas y anotó su último gol en el Allianz Arena con un festejo a pura lágrima. El Bayern ya espera el relevo generacional para la temporada que viene y ahora será el turno de los Gnabry, Coman y compañía de que hagan historia.

Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Lo más leído

To Top