VfL Wolfsburg

¿Será capaz VfL Wolfsburg de mantenerse en la zona alta?

En la segunda posición de la tabla en la Bundesliga y siendo el único equipo imbatido en las primeras siete fechas de la Bundesliga, VfL Wolfsburg ha sido una de las mayores sorpresas de este inicio de campaña. Nadie podía prever que un proyecto recién iniciado como el de Oliver Glasner pudiera dar unos resultados tan inmediatos. ¿Pero qué es lo que ha cambiado en Los Lobos y qué se puede esperar verdaderamente de ellos?

Un cambio radical de filosofía

El día de su llegada como técnico, no eran muchos los que veían con buenos ojos a Oliver Glasner. En un club que había sufrido tanto en años recientes y que había encontrado una guía en la figura de Bruno Labbadia, no era fácil acostumbrarse a un cambio tan radical, porque Glasner viene rompiendo con la base de juego que había llevado al sexto puesto la temporada pasada. Los Lobos se caracterizaban por ser un equipo sensato en todo lo que hacía, tratando muchas veces de refugiarse con el balón y atacando en los momentos propicios con una precisión de órdago. Ahora mismo es todo lo contrario.

Glasner ha cambiado el 4-3-1-2 por un 3-4-3 muy ofensivo. El Wolfsburg ahora ejerce una presión constante y muy arriba, buscando el fallo del rival en la salida de balón para armar una transición rápida que llega a portería. Hasta el momento de su lesión solía ser Xaver Schlager quien recuperaba y, apoyándose en Maximilian Arnold, trataba de conectar con los tres atacantes cuanto antes. Y también es destacable la reconversión de Josuha Guilavogui a central, siendo el eje de operaciones de la zaga, aunque en los últimos partidos acabó cubriendo la baja en su posición natural.

Tan contradictoria es esta situación que, en los contextos donde el Wolfsburg dominaba los partidos el año pasado, es ahora cuando más debilidades se le ven, y esto ocurre cuando los rivales se echan atrás y hacen ralentizar el ritmo del partido. De hecho, los empates ante SC Paderborn y Fortuna Düsseldorf llegaron de esta forma. Los centrales tienen muy pocas opciones para distribuir por dentro, ya que los dos mediocentros acaban marcados muy de cerca, y se deja a la delantera a mucha distancia. Por ende, se busca constantemente el contacto con los carrileros, lo que hace que el equipo sea previsible. No obstante, a base de insistencia y momentos de brillantez arriba se han podido solventar todos los partidos de buena manera.

El gran nivel de la delantera y de los menos habituales, la clave

Para explicar este gran inicio de temporada hay que apoyarse en dos factores fundamentales. El primero es el gran nivel de la delantera, donde Wout Weghorst sigue con unos registros notables, con cuatro goles y dos asistencias. Y junto a él se encuentra Josip Brekalo, que empieza a dar muestras de lo que es capaz, con dos goles y tres asistencias, además de ganarse un sitio fijo en el once titular. Entre estos dos llevan ya más de la mitad de los goles de Los Lobos en Bundesliga.

El segundo viene ligado a los jugadores de banquillo. Todas las temporadas hay numerosas bajas por lesión y esta vez los menos habituales han dado un paso hacia adelante y también han mostrado su mejor versión. Desde Jeffrey Bruma, que en mayo tenía pie y medio fuera del club, hasta un Pavao Pervan al que se le había exigido mucho y que ha cumplido con creces manteniendo el cerrojo en la portería. No poder contar con Casteels, Brooks y Schlager, todos jugadores fundamentales, no ha supuesto ningún quebradero de cabeza.

Números sobresalientes, pero con una verdad oculta

No hay que hacer más que mirar a la tabla para saber que VfL Wolfsburg está rompiendo todos los pronósticos, tanto en Alemania como en Europa. Si tenemos en cuenta todas las competiciones, es único equipo junto a la Juventus que aún no ha perdido ningún partido oficial en lo que llevamos de temporada. Y en Bundesliga es el equipo que menos goles ha encajado, únicamente cuatro. Suma por el momento 15 puntos de 21 posibles en liga y 4 puntos de 6 en Europa League, cifras de escándalo para un equipo que hace no mucho estaba jugando el playoff de descenso.

Sin embargo, también hay que tener otros factores en cuenta. De los siete partidos que ha disputado en liga por el momento, ninguno ha sido contra algún equipo que se encuentre ahora mismo en la mitad alta de la tabla. Todos han sido de la mitad inferior de la tabla, los rivales contra los que no se puede esperar ningún pinchazo si se quiere aspirar a algo grande.

Un mes y medio vital

Contra los equipos de la zona baja ya se ha visto que Los Lobos son un equipo que sabe ganar a su manera, pero a la vuelta del parón se va a encontrar con un panorama mucho más exigente. En lo que queda de octubre y todo el mes de noviembre tendrá que hacer frente a RB Leipzig, FC Augsburg, Borussia Dortmund, Bayer 04 Leverkusen y SG Eintracht Frankfurt. Cuatro de estos cinco partidos son contra clubes que esperan acabar en los puestos de arriba, por lo que el desempeño en ellos será el reflejo de lo que puede deparar la temporada.

No hay que olvidar tampoco que tendrá que todo esto lo tendrá que compaginar con la DFB Pokal, donde se enfrentará otra vez a Los Toros Rojos, y la competencia europea, con dos partidos muy importantes frente al Gent belga para asegurar el pase a las rondas eliminatorias. La plantilla es amplia, pero no es la primera vez que un equipo abarca muchos frentes y al final no termina rindiendo en ninguno. No obstante, si los hombres de Oliver Glasner salen con aire de estas semanas infernales y pulen sus puntos débiles, pueden mantener la buena dinámica y seguir en la zona alta, y por fin la Baja Sajonia podrá ilusionarse con algo más que una plaza para Europa League. Tras varios años de agonía, tener esa ilusión ya merece la pena.

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