Bayern München

FC Bayern vence 0:1 en Der Klassiker y se acerca a otro título de Bundesliga

Ganar, ganar y ganar en Bundesliga. Cuando uno se acostumbra a hacerlo tantas veces y de maneras tan apabullantes hasta se puede cansar, pero no es el caso del FC Bayern München en Der Klassiker.

Todos los años aparecen contendientes que se creen capaces de cortar la racha, esta vez hasta cuatro distintos, pero en los momentos decisivos son Los Bávaros los que siempre se llevan el gato al agua.

Y hoy, ante un Borussia Dortmund que empezó con muchas ganas y acabó desquiciado, una vaselina maravillosa de Joshua Kimmich en el 43′ dio tres puntos vitales que acercan el título una vez más a Baviera.

Empezó bien para el BVB hasta que se acomodó el Bayern

Todo empezó muy bien para el Dortmund en Der Klassiker, que salió mucho más enchufado durante los primeros minutos, dando un primer aviso con un disparo de Haaland que tuvo que sacar Boateng bajo palos. Jugaban exactamente como querían: ritmo alto, combinaciones constantes con Brandt entre líneas y descargando sobre los dos carrileros.

El delantero del Dortmund, Erling Haaland evandiendo una barrida del defensor del FC Bayern David Alaba. Foto: Getty Images

Los Bávaros no habían esperado un arranque tan flojo, perdiendo el control de la posesión y siendo un mero espectador de los balones que le llegaban al delantero noruego pero que no era capaz de concretar. Se juntaban todos los factores que otros días habían dado lugar a ver el balón en el fondo de la red, y que hoy no daban el mismo resultado.

Pasados veinte minutos ese gran momento fue esfumándose y fue precisamente otro despeje bajo palos, esta vez de Piszczek, lo que inició el mejor momento del conjunto muniqués.

Kimmich empezaba a tener el tiempo justo para colgar los balones al área, Davies le daba muchos quebraderos de cabeza a Piszczek sin un Achraf que le pusiera resistencia, y Müller ya se escurría como cuchillo en mantequilla para paliar la poca actividad de Gnabry en ataque.

Parecía sufrir el Dortmund por momentos pero cada vez que podía salir a la contra demostraba que el control del partido no se le había terminado de escapar. No querían permitirlo, otra vez no.

Kimmich se sacó de la chistera el mejor gol en el mejor momento

Sin embargo, querer no es suficiente a veces. Y le bastó al Bayern un mínimo momento de duda para asestar el golpe. Una recuperación en el borde del descanso Kimmich acabó con el mediocampista avistando el único hueco en la portería no cubierto por Bürki para realizar una vaselina perfecta.

El arquero Roman Bürki (Borussia Dortmund) no logra detener el tiro en globo lanzado por Joshua Kimmich (FC Bayern München). Foto: Getty Images

Exceptuando al arquero suizo, que dio un paso en falso que le condenó, todo el mundo vio al balón volar suavemente hasta la portería. Un tanto que a la postre marcó la diferencia al dar el golpe anímico que apagó las ideas de los locales. Favre, lleno de incredulidad, tenía que improvisar.

Los malos cambios y la desesperación condenaron al Dortmund

A la vuelta del descanso en Der Klassiker, a los aficionados borussos desde casa se les pudo abrir una sonrisa al ver a Jadon Sancho con el uniforme y listo para saltar al césped. Una sonrisa que se torció y se convirtió en incredulidad al ver que quien salía era Julian Brandt, y que desembocó en ira al ver que el equipo se caía a trozos.

Le faltaba la cohesión y la chispa en tres cuartos de campo y terminó la actitud. La pudo tener Haaland con un disparo dentro del área que Boateng desvió desde el suelo.

El Bayern mientras actuaba lo más sereno posible, asomándose de vez en cuando al arco y manteniéndose muy férreo atrás. Y es que tampoco le estaban probando con algo que no fuera un disparo de Dahoud desde fuera.

El Borussia se terminó desesperando, y la lesión de Haaland echó más leña al fuego. Hasta Götze acabó entrando. Pero estaba claro que al Bayern, cómodo dentro de lo que cabe, no le iban a hacer mucho daño tirando exclusivamente de nervios.

Mario Götze (Dortmund) burlando la marca de dos jugadores del FC Bayern. Foto: Getty Images

Pudo sentenciar Der Klassiker Lewandowski con un disparo al palo o con un penal de Akanji a quien le hicieron la vista gorda, pero otro tampoco iba a hundir a Los Borussos más de lo que ya estaban. El pitido final fue lo que ya nos tiene acostumbrados en este duelo, la confirmación de que nadie, por mucho que prometa, puede alcanzar todavía el nivel del vigente campeón.

El octavo título consecutivo ya está a tiro de Los Bávaros

Siete puntos de distancia a falta de seis partidos parece una distancia irreducible para el Borussia Dormtund tras lo de hoy, tendría que haber un apocalipsis en Baviera para que así fuera.

Los Borussos lo tuvieron cerca, pudieron dar el golpe sobre la mesa que hiciera temblar a Rummenigge en el palco tras tantos años de triunfo doméstico ininterrumpido, pero una vez más se quedaron ahí. El octavo título consecutivo está vez más cerca del Bayern.

Aquí el resumen del partido:

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