
La segunda semifinal de la DFB-Pokal tuvo un desarrollo similar a la primera. Un partido muy igualado entre Borussia Mönchengladbach y Bayern München. Los dos lo dieron todo físicamente tratando de arriesgar lo menos posible, pero aún así teniendo, ambos, buenas posibilidades de marcar.
Un poste de Kroos, un cabezazo de Mario Gómez, un disparo de Daems, un jugadón Ribéry-Alaba, un balón de Arango rozando el larguero, paradones de ambos porteros, etc.
Un partido que por mérito probablemente pudo haber ido a cualquier lado, pero la ¿suerte? de los penaltis fue quien se encargó de poner la balanza hacia los bávaros.








