
Tras un Mundial desastroso para Die Mannschaft, era hora de volver al trabajo. Y como primer examen para un Joachim Löw más cuestionado que nunca tocaba enfrentarse a la vigente campeona del mundo, Francia. Un rival más que duro para un combinado teutón que, aunque le gusta los duelos de altura, aún seguía con las heridas abiertas y debía recuperar el respeto perdido en Rusia.
En cierto modo, Alemania volvió a mostrar un buen juego y convenció a un Allianz Arena abarrotado, pero volvió a estar presente la ausencia de gol. El arco de Aréola estuvo acechado durante todo el encuentro pero, a pesar de haber dispuesto de una buena cantidad de ocasiones y ser superiores a sus vecinos galos, los germanos se quedaron a cero, en buena medida por la gran actuación del guardameta francés.
Una Alemania conservadora pero superior
Ya desde el momento en que se anunció el once inicial de Löw surgieron bastantes cuestiones. Con cinco defensores en las listas, se esperaba que Die Mannschaft se impregnara de esa defensa de tres centrales que estaba siendo cada vez más común en la Bundesliga por la vertiente de nuevos entrenadores como Nagelsmann, Tedesco o Herrlich. No obstante el seleccionador alemán volvió a ser fiel al esquema que le ha estado acompañando durante los últimos años, el 4-2-3-1. No podía permitirse el lujo de experimentar en un partido donde estaban todos los focos puestos, y decidió no arriesgar.
Aún así, los once teutones que saltaron al césped se impusieron a los franceses en casi todas las facetas del juego. La solidez que proporcionaron Toni Kroos y Joshua Kimmich en el pivote provocó que toda la pólvora de los visitantes no se acercara a los dominios de Manuel Neuer durante todo el primer tiempo. Con Antonio Rüdiger situado en el lateral izquierdo, los balones que el exdefensor del Stuttgart, mandaba hacia Thomas Müller eran auténticos puñales junto a la incesante presión un punta inusual, Marco Reus. El del Borussia Dortmund se situó como la punta de lanza de un ataque versátil con Timo Werner y Müller en los costados y Leon Goretzka como distribuidor más adelantado. Aunque este último estuvo muy ausente hasta que finalmente fue sustituido.
Las ocasiones llegaron en su mayoría del lado de Los Tetracampeones, que se encontró con la más clara en un córner rechazado que Mats Hummels, solo ante Alphonso Aréola, cabeceó arriba. Tan sólo tuvo que intervenir Neuer en una única ocasión para detener con frialdad un cabezazo de Olivier Giroud sobrepasada la media hora de juego. A partir de ahí, el encuentro se descontroló y Francia, que se mueve en el caos como pez en el agua, tuvo sus mejores minutos. Por ello, el descanso llegó como una cura para una Alemania que tuvo el encuentro bajo control hasta que la verticalidad se apoderó de él.
Aréola se agiganta y detiene las incesantes acometidas germanas
El partido se reanudó de la misma manera con la que se detuvo, muy descontrolado. La primera ocasión llegó del lado francés, con un disparo seco de Antoine Griezmann desde las inmediaciones del área que detuvo Neuer en dos tiempos. Sin embargo, no cerñia el nombre del guardameta del FC Bayern München el que se quedara con todos los elogios, y sí con el de su rival al otro lado del campo. Y es que, cuando Alemania volvió a meterse en el encuentro, Aréola se agigantó para desgracia de los germanos.
La primera de las intervenciones del portero del PSG llegó poco antes de la hora de juego, con un centro raso de Werner que mandó a tiro de esquina con el pie. Y a partir de ahí se convirtió en una muralla. Sacó dos manos magistrales a dos contraataques culminados por Reus y Hummels, con otra estirada de Neuer de por medio. Pero sin duda, la más espectacular fue también al central bávaro, que se encontró con un córner de Kroos botado a la perfección pero que se topó con una soberbia mano a su cabezazo a bocajarro. No estuvo Lloris por lesión pero de no ser por Aréola, Die Mannschaft pudo llevarse el partido.
Un punto agridulce
El pitido final dejó a una Alemania que, por muchas opciones que tuvo, no fue capaz de encontrar las mallas y se tiene que conformar con un punto. En lo defensivo sí estuvo solvente mientras el partido estuvo a su ritmo, con un Rüdiger que sorprendentemente rinde bien y un Ginter que no se encuentra muy suelto en el lateral derecho pero que, sin Hector y Plattenhardt y con Kimmich en el mediocampo, acabó siendo el recambio innatural. Tocará seguir puliendo este bloque en el amistoso del próximo domingo ante Perú.
FICHA TÉCNICA
Alemania
Alineación:
Neuer; Ginter, Boateng, Hummels, Rüdiger; Kimmich, Kroos, Müller, Goretzka, Werner; Reus.
Cambios:
64. Goretzka por Gündogan.
83. Reus por Sané.
Entrenador: Löw
Banco de suplentes:
Ter Stegen (A), Kehrer, Süle, Tah, Brandt, Draxler, Havertz, N. Schulz, Petersen
Francia
Alineación:
Aréola; Pavard, Umtiti, Pavard, L. Hernández; Pogba, Kanté; Mbappé, Griezmann, Matuidi; Giroud.
Cambios:
65. Giroud por Dembélé.
79. Griezmann por Fékir.
85. Matuidi por Tolisso.
Banco de suplentes:
Costil (A), Lecomte (A), Kimpembe, Mendy, Rami, Sidibé, Lemar, N’Zonzi, Thauvin
Entrenador: Deschamps
Estas fueron las acciones más importantes








