Desde la vuelta a la Bundesliga del ya centenario Hannover en la temporada 2002/03, el club ha crecido meteóricamente. Ha pasado a ser un club que luchaba por no descender a ser un favorito claro en todas las quinielas a acceder a puestos europeos. Una de sus claves ha sido de formar un grupo a bajo coste. La llegada de jugadores como Pander (esta temporada procedente del Schalke 04) o hace dos temporadas de futbolistas como Stindl (del Karlsruher) o Abdellaoue (procedente del Valerenga) han hecho que «Die Roten» formen un grupo compacto, apostando por la mínima inversión con un rendimiento más que rentable en la mayoría de los casos. Ha tardado lo suyo, pero poco a poco han cogido el pulso a la categoría y cada vez apuntan alto, pese a no ser, ni mucho menos, un grande en Alemania.



