El conjunto de Sinsheim en el penúltimo lugar de la tabla a tres puntos de disputar la Rellegation y a cinco de la permanencia, posiciones ocupadas por el Werder Bremen y el Eintracht Frankfurt, respectivamente.

El club entrenado por Julian Nagelsmann es el tercero menos prolífero en tareas ofensivas, sumando solo 23 goles en 23 encuentros, uno por partido. Por detrás suyo están el Hannover con 21 y el Ingolstadt con 18. Este dato sorprende, puesto que cuenta con hombres muy peligrosos en ataque tales como el propio Kevin Volland, Eduardo Vargas o Andrej Kramaric. El problema del equipo es la falta de regularidad estratégica en su juego. Prácticamente se cambia de disposición táctica en cada partido. Esta constante prueba en busca de un sistema adecuado para el equipo es el que les está condenando a ocupar la zona baja de la clasificación, puesto que tienen futbolistas como para estar en un lugar cómodo y por encima de la mitad de la tabla.

La principal estrella de los achtzehn99 es Kevin Volland, un hombre capaz de ocupar cualquier posición en ataque y destacado por su polivalencia. Con tan sólo 23 años es un jugador interesante para cualquier equipo con aspiraciones. Durante su etapa en las categorías inferiores de la Mannschaft apuntaba a ser un gran mediapunta, pero el estancamiento que ha sufrido en el Hoffenheim no le ha permitido explotar del todo. A su edad y si finalmente se confirma el descenso, es muy probable que abandone la disciplina Kraichgauer.
El atacante nacido en Marktoberdorf tiene contrato hasta 2019 y una cláusula de reescisión de 18 millones. Un precio realmente asequible para equipos grandes y con poder económico. Por si no fuera suficiente, dicha cantidad bajaría a 8 millones en caso de consumarse el descenso de categoría. Recordemos que Volland llegó del 1860 München a cambio de 0,7 millones de euros.

También se ha especulado sobre el futuro de Sebastian Rudy, quien lleva en el club desde verano de 2010 procedente del Stuttgart, por la cifra de 4 millones de euros. Su vínculo con el Hoffenheim expira en verano de 2017, pero podría irse por 5 millones en caso de descenso. Tanto Schalke como Leverkusen se habrían interesado por el medio defensivo ante la falta de experiencia en ambas medulares.

Otros futbolistas que podrían abandonar el barco son el joven y prometedor central Niklas Süle, internacional con la selección teutona en la sub21 y pretendido por el Wolfsburgo; Nadiem Amiri, canterano de 19 años que puede ocupar tanto la medular como la mediapunta aunque es un futbolista con vocación muy ofensiva; y Tobias Strobl, defensa central de 25 años que puede jugar tanto en el lateral derecho como en la zona defensiva de la sala de máquinas.

Alexander Rosen, director deportivo del Hoffenheim, se ha zafado de dichos rumores: «Todos los jugadores tienen contrato para la segunda división.» Dichas declaraciones evidencian la falta de optimismo en los propios directivos de Sinsheim, que no creen en las posibilidades de salvar la categoría.
