En las últimas horas, se ha dado a conocer que Thomas Tuchel está furioso en como se comportó la directiva con respecto a sus exigencias de mercado.
Un entrenador con un solo capricho
El técnico bávaro llegó al verano alemán con una sola exigencia para imponerle a la directiva. Él quería contar con un mediocentro de corte defensivo porque para jugar ya tenía a Laimer, Goretzka, Kimmich y a un Gravenberch hasta el día de ayer donde emigró a Liverpool.
Recordemos que su gran triunfo en toda su carrera fue levantar la UEFA Champions League con el Chelsea y el jugador más importante de toda la estructura fue N’golo Kante. Claro está que el resto también jugaba, pero para su opinión, el tener a un destructor de juego rival es especialmente necesario.
Tuchel furioso con lo que pasó en el último día de mercado
Más allá de todo lo dicho, el peor día para el jefe táctico de FC Bayern München fue ayer. Todo estaba arreglado con Joao Palhinha para que se una al club, sin embargo, Fulham nunca dio el visto bueno y la transferencia se cayó en el último día. Claro está que era algo que podía pasar.
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Pero para la opinión del entrenador no fue así. Tuchel fue muy claro desde el comienzo y siente, según información de BILD, que en el último día, recién le prestaron atención. Y como si ello fuera poco, vendieron a Gravenberch y ahora tiene solo tres mediocentros y, también, a Pavard con lo que se quedó solo con Mazraoui en el lateral derecho por la salida de Pavard y Stanisic.
Veremos si la relación con la directiva se compone con buenos resultados. Empero, hoy está todo muy caldeado entre un lado y del otro.
